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El aguardiente bajo la lupa

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El exceso de alcohol es perjudicial para la salud. Ley 30 de 1986. Prohíbase el expendio de bebidas embriagantes a menores de edad y mujeres embarazadas. Ley 124 de 1994.

Por Camila Duque

Popularmente es considerado el licor nacional y desde que muchos tienen memoria ha sido el fiel compañero de la Feria de las Flores, pero ¿qué tanto conoce sus matices?

Dentro del grupo de los destilados, el aguardiente es uno de los más populares, si no el más, en todas las reuniones colombianas. Es un trago que no conoce fronteras geográficas, pues se encuentra en casi todos los rincones del país e incluso en el extranjero; tampoco de clases sociales, pues todos lo toman, y funciona tanto para una celebración como para una ocasión triste.

Sin embargo, el conocimiento que hay en torno a esta bebida es más bien poco. Acá le contamos cinco datos curiosos, además de unos consejos para disfrutarlo de la mejor manera, así sea que haya feria o no.

1. No es tan autóctono

Es probable que haya escuchado que este licor se destila de la caña de azúcar, pero seguro no sabía que esta no es propia de esta zona del mundo. Las bebidas alcohólicas propias de nuestros ancestros americanos estaban hechas a base de maíz, como la chicha. Cuando llegaron los españoles en el siglo XV, introdujeron esta planta en la región que tuvo una buena adaptación. De ella se producen varios licores como el ron, la cachaça y, claramente, el aguardiente.

2. Aguardiente es un nombre genérico

Aunque en Colombia es sinónimo del trago incoloro y anisado, en realidad casi todos los licores son considerados aguardiente. Según el Invima, este nombre lo reciben los productos destilados de fermentaciones a base de zumos de frutas, jarabes, jugos, caldos de granos u otros productos vegetales. Bajo este criterio, el ron, el whisky, el brandy, la ginebra, el tequila son aguardientes. El colombiano es anisado de caña.

3. El clima siempre ha sido buena excusa

Aproximadamente desde 1670 hasta 1730 la producción de aguardiente era ilegal en la Nueva Granada; sin embargo, en muchas zonas se formaron comités que abogaron para permitirla. En Cartagena, argumentaron que era necesario consumirlo por lo “malsano y ardiente” de su clima, ¿y en Bogotá? También, porque para soportar “el frío de los altiplanos se necesitaban estímulos y medios que dieran energía a los consumidores”, según relata la historiadora Gilma Mora de Tovar en la revista Desarrollo y Sociedad.

4. En Colombia se produce el mejor

Y no, no es el Antioqueño, aunque sea el más popular en el país y el más querido en Antioquia. Se trata del aguardiente premium Mil Demonios, un destilado artesanal producido por la empresa 1000D Spirits que en abril de este año ganó la medalla de oro en la subcategoría ‘Guaro Aguardiente’ de la categoría Ron Agrícola. Este licor, que se produce en el país desde 2017, busca convertirse en un producto de altos estándares internacionales con una receta que se basa en las clásicas de la época de la Colonia.

5. A donde fueres, tomad lo que vieres

En el país hay 16 fábricas licoreras departamentales que producen aguardiante, incluida la FLA. Así que si está en el Meta, Norte de Santander, Caquetá, Chocó, Putumayo, Nariño, Quindío, Huila, Valle del Cauca, Cundinamarca, Caldas, Tolima, Cauca, Bolívar o Boyacá dese la oportunidad de probar otro aguardiente. Cada lugar tiene su propia receta, lo que hará que la experiencia sea única. Después de probarlos todos puede decidir si se queda con el Antioqueño o hace el cambio a otro.

Ahora, para tomarlo

Fuera de la forma tradicional (en copa pequeña, frío y de golpe), Hugo Álvarez Builes, jefe de Preparación y Añejamiento y Maestro Ronero de la Fábrica de Licores de Antioquia recomienda otras maneras de experimentarlo. “Por ejemplo jugos naturales tropicales o cítricos, azúcar, hielo y un poco de aguardiente, quedan muy bien”. Además, también puede acompañarse de las comidas tradicionales, como siempre se había hecho, como indica Álvarez, pero que ahora recibe el nombre de maridaje. “Con el mango o la naranja como pasantes, o para acompañar una picada, un chicharrón o un chorizo”, afirma.

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